MADRID. «Las víctimas hemos pedido reiteradamente justicia porque hemos renunciado a la venganza. Ahora bien, si el señor Rodríguez Zapatero nos va a decir ahora, por ejemplo, que los tres que mataron a mi hermano pueden ser excarcelados porque ETA ha decidido que a lo mejor mantiene una tregua durante ocho, cuatro o seis meses, entonces yo ya no reclamaré justicia». El autor de este aserto y, también, advertencia, no es otro que el vicepresidente del Foro Ermua y hermano del dirigente socialista Fernando Buesa, asesinado, junto a su escolta, en el año 2000. Mikel Buesa se expresaba en estos términos ante la eventualidad de que una negociación con ETA pase por la excarcelación de presos etarras y lo hacía en la sede del PP, a donde acudió, junto a otros representantes del Foro Ermua para reunirse con Mariano Rajoy.
Esta plataforma cívica trasladó al líder popular su agradecimiento por la firmeza del PP «frente al giro tan radical del Gobierno» en política antiterrorista y por el hecho de que haya defendido la continuidad de la estrategia marcada en el Pacto por las Libertades. También proclamó que los populares «no están solos», al tiempo que lamentó que, a pesar de sus peticiones reiteradas desde hace un año, no hayan podido celebrar una reunión con José Luis Rodríguez Zapatero.
Tras proclamar que «por encima de la paz está la libertad», Buesa, que compareció en rueda de prensa junto a Ángel Acebes, hizo un llamamiento al conjunto de los ciudadanos para que recuperen el espíritu de Ermua y la unidad de los partidos «auténticamente» democráticos. Además, el Foro va a hacer causa común con la AVT uniéndose a la manifestación que ésta ha convocado para el 11 de junio, que pretenden que sea un éxito de asistencia.
Todo ello para decirle al Gobierno, entre otras cosas, que el concepto de diálogo «no significa nada sin concreciones», apuntó Buesa. Cuando éstas se producen, añadió, «se mueven en un sentido absolutamente inmoral de la política y absolutamente injusto con respecto a aquellos que hemos sufrido más las consecuencias del terrorismo». Tampoco dejó de recordar que fue precisamente durante la última tregua etarra cuando se gestó el asesinato de su hermano

todas las noticias, segun el ángulo desde donde se mire, pierden su objetividad.
¿¿¿por que no tener todos los ángulos en una misma pagina???
Yo lo veo razonable; lo malo es que para matar a alguien, hay que ser de una calaña muy miserable y las víctimas no lo son. Pero me parecería perfectamente normal que las víctimas se organizaran para vengarse... eso crearía un ejército popular bastante numeroso... ya que estamos hablando de 1.000 asesinados... pongamos a cuatro parientes por cada uno; y a eso, añadamos los miles de heridos y sus familiares. Realmente, sería interesante...
Vale. ¿Conoceis el "efecto San Cristóbal"? Seguro que no porque es una invención mia. Existe una película llamada "El ogro", de W. Schollondorf, protagonizada (creo recordar) por John Malkowiz. Trata de los días finales de una academia donde se formaban cadetes de las SS... no os la voy a contar entera, pero si el final... Para atravesar las líneas soviéticas, el director de la academia coge al más chiquitín y devalido de sus alumnos, se lo monta encima, camina sin miedo y se salva. Los representantes o quienes manejan los resortes de la victimización tienen estructuralmente en el actual Estado Español un papel similar al jugado por la Hermandad Nacional de Excombatientes durante los años finales del régimen franquista. Se trata de tutelar, sin voz pero con el peso el chantaje moral, un proceso político quew les resulta incómodo. Es obvio que eats asociaciones van más allá de la mera reivindicación de asistencia para las victimas de una guerra que dura no los 35 año que se nos quiere hacer creer, sino más de 150. Efectivamente, las victimas de una guerra deben ser compensadas igual que los soldados, cuando esta termina, deben abandonar los campos de concentración y volver a sus casas, con sus familias. Pero lo que me resulta extraño es que, con el muerto a hombros, los ultraderechistas arremetan contra, por ejemplo, la redacción del nuevo Estatut, la enseñanza del euskera o el catalán, o -lo que es aun menos de recibo- critiquen y se nieguen a poner en pie de igualdad la dignidad de los represaliados tras el golpe de estado de julio del 36 con los afectados por las ekintzas etarras. Se les ve el plumero. Pero el manejo táctico de la victimización les viene al pelo para, de fondo, seguir con el sonsonete de la sacrosanta unidad del país. No quieren la paz, quieren la victoria, otra victoria.
Estoy totalmente de acuerdo con el comentario de Begiountuaren Xedea. Además ¿Por qué no hablan también del último preso poítico muerto en la cárcel de Cuenca? Hay indicios de que se lo han cargado sin más...
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