La Policía apunta a «Pakito», «Txikierdi» y «Ternera» como interlocutores de ETA
MADRID. El Gobierno asume, como punto de partida de un eventual proceso de diálogo con ETA, la oferta de Anoeta que plantea dos mesas de negociación: una entre los partidos para abordar cuestiones políticas y otra entre el Ejecutivo y la banda sobre la «desmilitarización» y los presos etarras. Llegado el caso, la organización criminal tendría que recurrir, según fuentes policiales, a la designación, entre sus interlocutores, de ex dirigentes de la banda que están en prisión, dado el bajo perfil de los actuales cabecillas. Entre estos interlocutores podrían figurar Juan Lorenzo Lasa Mitxelena, «Txikierdi», y Francisco Múgica Garmendia, «Pakito», y algún otro preso más, además de José Antonio Urrutikoetxea, «Josu Ternera». El Ejecutivo de Zapatero ya ha informado a Francia de su estrategia negociadora.
Ante las expectativas suscitadas a raíz de la oferta de Moncloa, expertos antiterroristas matizan que hoy por hoy no se ha detectado ningún movimioento dentro de ETA que permita aventurar a corto plazo una tregua y, mucho menos, un abandono definitivo de las armas. Más bien al contrario, los últimos datos obtenidos a raíz de la desarticulación de «comandos» revelan las consignas del cabecilla Garikoitz Aspiazu, «Txeroki», de «poner muertos sobre la mesa». De ello se desprende que son estrictamente políticas las vías de información que está utilizando el Gobierno para evaluar la posibilidad de un diálogo con ETA.
Los mismos medios subrayan que en esta fase la banda no querrá levantar muchas expectativas de paz, ya que un fracaso de las eventuales negociaciones crearía nueva frustración entre sectores de su militancia con el riesgo de que se le volvieran en contra. En este sentido, creen que los terroristas seguirán de momento cometiendo atentados para transmitir el mensaje de que «el conflicto no está superado aún». Ya Arnaldo Otegi se encargó el pasado sábado de «delimitar el escenario» y plantear exigencias para advertir de que las condiciones para iniciar el proceso aún no están maduras.
La oferta de Anoeta de ETA-Batasuna fue presentada el pasado noviembre por Otegi. La propuesta plantea la constitución de dos mesas para negociar. Una formada por los «agentes políticos», que incluiría a partidos y sindicatos, y abordaría cuestiones sobre la creación de un nuevo marco jurídico para el País Vasco. La otra la integrarían ETA y los representantes del Gobierno para abordar lo referente a los presos, la «desmilitarización» -abandono de las Fuerzas de Seguridad del País Vasco- y las víctimas.
El Ejecutivo de Zapatero consideraría «irreprochable» la creación de la primera de las mesas, por cuanto la formarían los partidos para tratar cuestiones políticas. Se trataría de un escenario similar al proceso abierto en Cataluña donde todas las fuerzas parlamentarias debaten un nuevo estatuto. Uno de los obstáculos que hay que superar sería la ilegalización de Batasuna que fue posible por la ley de Partidos consensuada entre el PP y el PSOE en un escenario que ya no existe. Cada uno de los partidos cuenta ya con sus propias propuestas de salida. El PNV y EA presentarían el plan Ibarretxe, el PSE su reforma del Estatuto y Batasuna la oferta de Anoeta. Las fuerzas nacionalistas tienen como denominador común la autodeterminación.
«Garantes» del proceso
La segunda mesa la formarían el Gobierno -podría incorporarse también el Estado francés, como exige ETA- y la banda. Bajo el término «desmilitarización», los terroristas pretenden erigirse como «garantes» del proceso para controlar, a través de Batasuna, lo que se dirime en la «mesa política». Las fuentes consultadas explican que es en este punto donde se encuentra la «trampa» de la oferta de Anoeta.
El Ejecutivo de Zapatero ve viable, también, esta segunda mesa por cuanto en ella se abordarían cuestiones que ya han tratado gobiernos en anteriores negociaciones con ETA. Así, se recuerda que en la tregua de 1998 Aznar emprendió algunas iniciativas a favor de los presos, como el acercamiento de alguno de ellos al País Vasco y Navarra, así como de los huidos que no tuvieran causas graves con la Justicia, a quienes se invitó a regresar a España. En cuando a la salida de las Fuerzas de Seguridad, el Gobierno, en principio, no vería grandes obstáculos ya que, sin actividad terrorista, se mantendría una mínima presencia en aeropuertos y frontera.
La Policía cree que para esta segunda mesa ETA tendría que recurrir a algunos de sus antiguos dirigentes en prisión, ya que los actuales cabecillas no tienen perfil suficiente para llevar a cabo un proceso de negociación. Entre estos interlocutores estarían Juan Lorenzo Lasa Mitxelena, «Txikierdi», y Francisco Múgica, «Pakito». El primero de ellos forma parte del frente de interlocución del colectivo de presos. Hace unos años una delegación del Parlamento vasco, formada por nacionalistas e IU, se entrevistó con él en Alcalá Meco para estudiar privilegios de los reclusos etarras. «Pakito» firmó el pasado verano una carta en la que vertía duras críticas contra los dirigentes de ETA y sostenía que para cometer pequeños atentados era mejor acabar con la actividad terrorista. Además de estos y algún preso más, en la interlocución etarra estaría «Josu Ternera».

todas las noticias, segun el ángulo desde donde se mire, pierden su objetividad.
¿¿¿por que no tener todos los ángulos en una misma pagina???